Antes de empezar me gustaría hacer una reflexión, a menudo cuando la gente me habla de sexualidad en realidad se refieren al momento del coito, a su experiencia con los gentiales, a un encuentro sexual consigo mismos o con otra persona. En realidad la sexualidad es algo mucho más amplio, tiene que ver con cómo estamos abiertos para disfrutar el placer de vivir, con la conexion con nosotros mismos y con otro ser humano, con compartirnos desde nuestra propia verdad, como habitamos nuestro cuerpo, con nuestra capacidad para ser libres, el grado de escucha e intimidad propia, con el compromiso que tenemos con nosotros mismos, y un largo etcétera.
Entonces, a menudo la gente me pregunta sobre mi enfoque con los problemas sexuales. Les explico que un síntoma es solo la punta del iceberg, es lo que nos hace ver que algo está pasando, a partir de este punto nos toca encontrar el origen, qué viene a contarnos esto. En la mayoría de casos nos toca buscar en la profundidad. Varios aspectos que tengo en cuenta y que trabajo con la persona tiene que ver con hacer que la persona responda estas preguntas:
- ¿Qué ocurre en tu cuerpo?
- ¿Desde cuándo?
- ¿En qué situaciones ocurre y en cuáles no?
- ¿Qué miedos aparecen?
- ¿Qué creencias tienes sobre el sexo, tu cuerpo, tu masculinidad o feminidad?
- ¿Qué experiencias sexuales has tenido a lo largo de tu vida?
- ¿Existe una historia de abusos sexuales?
- ¿Viviste una educación castradora o represora?
- ¿Qué relación tienes actualmente con tu sexualidad?
- ¿Estás enamorado o emocionalmente implicado?
- ¿Es una sexualidad vivida con deseo y conexión o se ha convertido en un sexo vacío?
- ¿Qué lugar ocupa la otra persona?
- ¿Hay dinámicas de dominación o sumisión en la relación?
- ¿Qué está ocurriendo en la relación?
- ¿Qué sientes o piensas mientras mantienes relaciones?
- ¿Qué ocurre emocionalmente y corporalmente?