¿Por qué enfermamos?

Desde la medicina occidental el por qué enfermamos se podría explicar desde la óptica y funcionamiento del sistema nervioso neurovegetativo, si tenemos en cuenta la medicina hindú se podría explicar desde la perspectiva de los chacras energéticos, desde la medicina china se contemplaría desde la óptica de los puntos meridianos extendidos a lo largo de todo el cuerpo pero existen muchos más factores a tener en cuenta y desde APCI tratamos de contemplarlos e incluirlos todos en cada circunstancia y en cada cuerpo…

En este artículo explicaré el funcionamiento del sistema nervioso neurovegetativo que es el más cercano a nuestra cultura, podréis disponer de más información buscando por internet, yo os lo explicaré con un lenguaje claro y entendedor, dirigido a mis pacientes y personas no expertas deseosas de conocer la génesis de la enfermedad.

El sistema nervioso neurovegetativo está ligado al ámbito inconsciente (psique), a diferencia del sistema nervioso central que está más ligado al yo, al control, por eso al sistema nervioso neurovegetativo también se lo denomina sistema nervioso autónomo o inconsciente, porque va por su cuenta, a despecho de este yo.

Sistema nervioso neurovegetativo
Sistema nervioso neurovegetativo

Mientas el sistema nervioso central parte de un tronco que es la médula espinal, cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo y de aquí parten todos los nervios correspondientes y ramificaciones, el sistema nervioso neurovegetativo no es troncal, funciona como una especie de red formada por plexos que contienen ganglios, distribuidos a lo largo de todo el tronco que los interconecta de manera muy sutil pero no están organizados entorno a un eje. Este es el responsable de todas las funciones autónomas tales como la respiración, la asimilación de los alimentos, circulación, metabolismo, glándulas de secreción internas como tiroides, timo, cápsulas suprarrenales, también es el responsable de la sexualidad, etc. Pero está muy influenciado por el ámbito psíquico, emocional, por lo tanto toda la actividad reprimida del inconsciente tiene efectos directos en este sistema.

Está formado por dos subsistemas: el simpático y el parasimpático o vago.

El primero de ellos es activador de las funciones (yang), activa la circulación de la sangre, sube la tensión arterial, activa el peristaltismo para la digestión de los alimentos en el estómago, etc. Por eso es adrenérgico porque es un sistema que excita, crea adrenalina, noradrenalina, cortisol, etc. que son hormonas activadoras. Por ejemplo, una persona que nos altera, nos pone nerviosos nos activa el sistema simpático.

En el otro lado tenemos el parasimpático, se le llama también vago porque el principal nervio de este sistema se llama así. Este es desactivador (yin), esto es, frena la acción del anterior. Si solo hubiese un sistema que fuera activador por ejemplo para la tensión arterial se activaría el ritmo cardíaco hasta el infinito hasta que produciría el accidente cardiovascular. Este sistema es colinérgico (frena) porque la principal substancia es la acetil-colina, es una sustancia sedante, esto es, frena, acapara, tranquiliza,…

plexo solar sistema nervioso neurovegetativo
plexo solar sistema nervioso neurovegetativo

Los ganglios que se reúnen en plexos del simpático se encuentran entre la segunda vértebra dorsal y la segunda vértebra lumbar, formando distintos plexos. Está el plexo cardíaco que regularía las funciones del corazón, el plexo epigástrico en la boca del estómago, el plexo solar, plexo hepático, subplexos, y organizaciones de los ganglios del sistema simpático.

Los ganglios del parasimpático están localizados básicamente en la base del cráneo y del sacro, por eso hay una osteopatía que se llama sacro craneal, que su función básicamente es la de activar el sistema simpático. Aunque las fibras de estos sistemas se entrecruzan y no es tan evidente su delimitación pues encontramos ganglios de uno en la zona del otro y viceversa.

Ahora vamos a comprender mejor cómo incide nuestra psique en la alteración del sistema nervioso neurovegetativo y así llegaremos a la comprensión del por qué enfermamos.

Ante una situación de stress, amenaza, peligro, debida por ejemplo al exceso de trabajo, presión laboral, conflicto con la pareja, pérdida de amor, inseguridades sociales varias que nos hacen estar en conflicto con nuestro propio mundo interno, … el organismo detecta esta situación como peligro y activa el sistema simpático, al activarse este sistema suceden muchas cosas, la sangre tiende a desaparecer de la superficie del cuerpo que debe tonificarse para entrar en acción si quiere escapar o reaccionar ante una circunstancia estresante (de ahí se explica el por qué de tantas tensiones musculares y oseas), irriga más el córtex cerebral (control) que se activa para hacer frente a la situación de peligro  y activa también el ritmo cardíaco, sube la tensión arterial, … digamos que el organismo se prepara para la guerra, se produce también un cierre de esfínteres y se favorecen aquellas funciones que son más vitales y urgentes para hacer frente al peligro que no aquellas que son innecesarias en estas circunstancias, como sería por ejemplo la digestión, el movimiento peristáltico, la secreción, la evacuación de las heces, el ciclo menstrual, todas estas funciones quedan relevadas porque en momentos de stress o peligro se prioriza por la situación de emergencia en detrimento de otras funciones menos importantes, hacer pipí en un momento de stress, pánico, no es importante, como tampoco lo es que los riñones o el hígado filtren bien, y por tanto hay una concentración de la energía, de la lívido hacia el interior del yo. Se segrega adrenalina (genera agresividad), noradrenalina, cortisol (inhibe el sistema inmunitario, baja las defensas) en la sangre que ya hemos dicho que son hormonas activadoras y una vez superada la situación de peligro entra en acción el parasimpático y así el organismo se recupera, por eso muchas personas tras socorrer a un accidentado reaccionan de manera muy lúcida y una vez puesta a salvo la persona este puede tener una lipotimia como consecuencia de la entrada en acción del parasimpático. En un organismo sano tales activaciones tendrían la misma intensidad, esto es, si hemos sometido a nuestro cuerpo a un grado elevado de stress (simpaticotonía) con la misma intensidad tendría que entrar en funcionamiento el parasimpático. 

Ocurre en muchos casos que tras un periodo prolongado de stress crónico continuo el parasimpático no entra en acción o lo hace en menor

ENFERMEDAD
ENFERMEDAD

medida que el anterior y es cuando se produce el desequilibrio en el organismo favoreciendo la enfermedad. En la sociedad occidental, por lo común, y debido a la cultura patriarcal principalmente, es bastante más frecuente que sea el sistema simpático el que se instala y es el parasimpático el que no entra en acción. Esto sucede bien por estar en conflicto con el mundo exterior o bien con el interior.

Cuando alguien sufre de contracturas crónicas o cualquier tipo de enfermedad, es porque su organismo vive en un estado de stress crónico continuo, es decir, dominado por miedos inconscientes.

La depresión vendría a ser por ejemplo el efecto contrario. La persona durante tiempo, ha estado dominada por el sistema simpático, más propiamente regido por aspectos hacedores, propios de la autoexigencia, esuferzo, competitividad, superación… cuando el parasimpático (sedante) no puede entrar en acción el cuerpo va sometiéndose a tal grado de stress que solo puede hacer dos cosas, o bien interrumpir ese estado con infartos, ictus, muerte… o bien entrando el parasimpático de un modo súbito en acción inhibiendo así a la fuerza el simpático, esto es, dejándolo anulado pasando al efecto antagónico, la persona en este momento es incapaz de hacer nada, le falta el ánimo, aparece la desmotivación, cansancio, depresión,… este segundo estado es más propio de la salud que de la enfermedad, al contrario de lo que muchos piensan, pues solo desde aquí podemos resolver el problema puesto que la persona desde este estado en el que se encuentra solo desea y puede hacer una cosa, curarse. Serían los casos de  depresión, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, cáncer e incluso resfriados, otitis, problemas de obesidad y un largo etcétera.

Insomnio
Insomnio

Vamos a explicar ahora el por qué del insomnio y así irá quedando más clara esta explicación:

Supongamos una persona que no puede entrar en parasimpaticotonía (relajación), y por tanto no puede conciliar el sueño debido al exceso de excitación, control, etc. probablemente la persona al día siguiente para mantenerse despierto tomará cafés o excitantes e irá a despecho de su estado físico, cansancio, con lo cual se asegurará aún más la simpaticotonía porque al generar más adrenalina más le costará dormir, menos descansará y derivará en el stress crónico continuo por no poder salir de ese círculo vicioso.

Ahora hablaremos de los sentimientos, emociones propias de los distintos sistemas:

En simpaticotonía (yang) sentimos más la agresividad, la rabia, la furia, aspectos más propios de autoconfianza, seguridad, vigorosidad, euforia, …

En parasimpaticotonía (yin) los sentimientos son más de tipo depresivo, miedos, inseguridad, vulnerabilidad, amor, …

Muchos fisioterapeutas ante una contractura severa debido a este desequilibrio que hace que la musculatura se tense y empuje la estructura ósea modificándola y desviándola de su eje anatómico favoreciendo la artrosis, tendinitis, … por poner algún ejemplo, lo que hacen es inyectar cortisona. Esto lo que provoca es activar aún más el sistema simpático, provocando cierre de esfínteres, hinchazón en los pies, retención de líquidos, produce diabetes,… así que yo aconsejo hacer un tratamiento psicocorporal profundo pues la cortisona vendría a ser como aquél refrán que dice:  “pan para hoy hambre para mañana”.

Para más información…

Esther Farga

Analista Psico Corporal

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